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El recibo de la luz volverá a pagarse cada dos meses y sobre lecturas reales

Marcha atrás. La lectura de la luz volverá a ser bimestral. Así lo ha propuesto el Ministerio de Industria, Energía y Turismo como proyecto de real decreto en el que se establece que la facturación de los consumidores domésticos de luz se basará en la lectura real de los contadores, realizada cada dos meses. Con esta norma, el Gobierno acabará con el sistema aplicado desde septiembre de 2008, en virtud del cual el recibo de luz se paga mensualmente a pesar de que la lectura se realiza cada dos meses, de forma que una de las dos facturas se calcula a partir de estimaciones. En un comunicado, Industria explica que, con la nueva medida, el Gobierno "busca que el consumidor pague solo por lo que consume". Además, indica que los clientes que lo deseen podrán mantener el sistema de facturación mensual. El sistema todavía en vigor, señala Industria, ha generado un importante número de reclamaciones por parte de los consumidores debido a la complejidad asociada a las regularizaciones de los consumos. En caso de que el consumidor desee seguir con la facturación mensual, la lectura de la energía se seguirá realizando por la empresa distribuidora con una periodicidad bimestral y en los meses alternos en los que no haya lectura real se podrá facturar en función del procedimiento de estimación del consumo de energía eléctrica. También para facilitar la realización de facturaciones sobre los consumos reales, el proyecto de real decreto introduce la posibilidad de que los consumidores puedan aportar la lectura de su contador en el caso de imposible lectura por parte del distribuidor. Esta posibilidad de lectura del propio contador ya existe en otros suministros como el gas o el agua. Fuente: El mundo

Resolución anticipada de contratos de tracto sucesivo

Es conveniente recordar que la Ley 44/2006, de 29 de diciembre, de mejora de la protección de los consumidores y usuarios establece que: "2. Se prohíben, en los contratos con consumidores, las cláusulas que impongan obstáculos onerosos o desproporcionados para el ejercicio de los derechos reconocidos al consumidor en el contrato. 3. En particular, en los contratos de prestación de servicios o suministro de bienes de tracto sucesivo o continuado se prohíben las cláusulas que establezcan plazos de duración excesiva o limitaciones que excluyan u obstaculicen el derecho del consumidor a poner fin al contrato. El consumidor podrá ejercer su derecho a poner fin al contrato en la misma forma en que lo celebró, sin ningún tipo de sanción o de cargas onerosas o desproporcionadas, tales como la pérdida de las cantidades abonadas por adelantado, el abono de cantidades por servicios no prestados efectivamente, la ejecución unilateral de las cláusulas penales que se hubieran fijado contractualmente o la fijación de indemnizaciones que no se correspondan con los daños efectivamente causados." De este modo, se modifica el artículo 12 de la Ley de Consumidores y Usuarios. Esto es aplicable a contratos de telefonía, ascensores, jardinería... con las limitaciones que admitan demás leyes y convenios.

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